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Diferencia entre ahorro de energía y eficiencia energética

Al pensar en ahorro de energía, es probable que las primeras ideas que nos vengan a la mente sean de aparatos caros de tecnología avanzada que consumen muy poca energía cuando están funcionando pero, paradójicamente, las soluciones más eficaces son también las más elementales y además se conocen desde hace mucho tiempo, lo que ocurre es que las habíamos “olvidado”.  Aunque la tecnología nos ofrece soluciones de bajo consumo a precios cada vez más asequibles, nunca debemos olvidar que la energía más barata es aquella que no se consume o mejor dicho, que no es necesario consumir. Evidentemente, esto no significa que tengamos que vivir como ermitaños en invierno sin encender la calefacción, pero ¿verdad que a todos nos gustaría tener la casa perfectamente acondicionada sin tener que encenderla?

Esto que a primera vista parece una utopía, en los climas mediterráneos es perfectamente viable gracias a las condiciones climáticas privilegiadas que disfrutamos y que, sin embargo, tan poco solemos aprovechar. Dada la enorme variedad de las herramientas destinadas al ahorro energético en general, así como la multitud de variables que pueden presentarse en cada proyecto, es necesario realizar un estudio personalizado en cada caso para poder encontrar la solución óptima para cada cliente.

En arquitectura, tanto el ahorro de energía como la eficiencia energética tratan de conseguir un gasto de energía menor del habitual pero manteniendo el mismo nivel de confort. Sin embargo la manera de llegar a esa reducción del gasto energético es muy distinta para ambos casos.

La eficiencia energética de una vivienda determina la cantidad de energía que habría que consumir para mantener unas condiciones de confort concretas durante un periodo de tiempo. El aumento de la eficiencia energética de una vivienda implica una demanda de energía menor para mantener las mismas condiciones de confort, sin que ello suponga por tanto, ningún cambio en los hábitos de consumo del usuario. Conlleva una mayor inversión económica inicial, a cambio de un menor consumo de energía durante toda la vida útil de la vivienda. Es el equivalente al consumo expresado en litros/100Km de los vehículos.

¿Cómo podemos ser más eficientes energéticamente?

  • Construyendo edificios con demandas de energía muy bajas, donde se busca alcanzar un gran nivel de confort térmico, teniendo en cuenta el clima y las condiciones del entorno, así como el diseño y las soluciones constructivas empleadas. Para ello hay que estudiar a fondo las condiciones bioclimáticas del entorno, el soleamiento, materiales aislantes empleados, puentes térmicos y sistemas constructivos empleados.
  • Eligiendo electrodomésticos de clase A, más eficientes que pueden llegar a consumir un 55% menos que otro menos eficiente. Cualquier electrodoméstico o instalación con una clase energética elevada tiene un coste inicial superior, pero el ahorro conseguido a lo largo de su vida útil compensa con creces la diferencia inicial.
  • Empleando bombillas de bajo consumo, ya que la iluminación eléctrica de una vivienda puede suponer alrededor del 20% del consumo doméstico. En general los electrodomésticos de alta eficiencia, no solamente consumen menos energía durante las horas de funcionamiento, sino que también permiten poder ajustar la potencia máxima contratada a la compañía suministradora, permitiendo así un ahorro adicional incluso cuando no están en marcha.
  • El ahorro de energía o ahorro energético se consigue, generalmente, mediante un cambio en los hábitos de consumo del usuario. Esto puede suceder, bien porque a partir de una vivienda correctamente diseñada no necesitemos consumir energía para llegar a las mismas condiciones de confort o bien porque seamos capaces de poder ajustar con mucha precisión el funcionamiento de las instalaciones a nuestras necesidades concretas.

 ¿Cómo podemos ahorrar energía?

  • Eligiendo una temperatura adecuada para el hogar. Se aconseja entre 19º y 21º por el día y entre 15º y 17º por la noche, cada grado aumenta el consumo en un 7%.
  • Cerrando las ventanas cuando la calefacción esté encendida y llevar ropa adecuada a la temperatura elegida.
  • No cubriendo los radiadores.
  • Apagando los aparatos electrónicos totalmente cuando acabe de usarlos.
  • Empleando agua caliente solo cuando se necesite.
  • Apagando las luces en estancias donde no se necesite.

Si necesitas un Certificado Energético para tu vivienda o local, o simplemente te interesa conocer el grado de eficiencia energética de tu vivienda para poder valorar las opciones de mejora más recomendables en tu caso, puedes contactar con nosotros en el telefono 684118573, en horario de lunes a viernes de 16h a 20h, o bien a través de nuestro formulario de contacto y le atenderemos en cuanto sea posible.